El jueves 31 de marzo, al llegar a la Facultad de
Arquitectura de la UNL para dar inicio al año lectivo 2016, nos enteramos del
fallecimiento de la arquitecta iraquí-británica Zaha Hadid, ocurrido en Miami a
los 65 años de un infarto cuando
iba a ser atendida por una afección
bronquial. Reconocida con numerosos premios, entre los
que cabe mencionar el Mies van der Rohe (2003) y el Premio Pritzker (2004, la
primera mujer en ganarlo) era considerada una superestrella, con una amplia
producción arquitectónica global en diferentes lugares del mundo.
Zaha había nacido en Bagdad en 1950 y estudió Matemática en
la Universidad Americana de Beirut antes de iniciar sus estudios de
arquitectura en 1972 en la Architectural Association de Londres. En 1979 estableció su propio estudio en Londres -Zaha Hadid Architects - obteniendo una reputación mundial por sus trabajos teóricos
innovadores. También fue socia de Rem Koolhaas en la Office of Metropolitan
Architecture. Fue profesora en las Universidades de Harvard, Yale. Hasta aquí la crónica.
Acudieron de
inmediato a nuestra memoria el recuerdo de los días que visitó nuestro país en
1991 con motivo de la Bienal´91 de Arquitectura de Bs.As. realizada del 31-09
al 05-10 organizadas por el Centro de Arte y Comunicación (CAyC) fundado por Jorge Glusberg en 1968, época de
cambios, período de efervescencia ideológica y artística, de propuestas
renovadoras de proyección internacional ligado
a lo más osado del arte contemporáneo en el diseño, arquitectura y las últimas
tecnologías.
En ese marco, la presencia de
Zaha con sus 41 años, constituía una de las atracciones de la Bienal, ya que
acudía precedida de lauros impresionantes otorgados por la prensa mundial. En
la Sala Mayor del Teatro Gral.
San Martín, ante un auditorio colmado, mostró lo último de su producción
deconstructivista: una serie de imágenes contundentes de proyectos no realizados,
formas geométricas de magnífica factura y brillante colorido que despertaron
gran polémica.
Sin embargo, esta presentación fue considerada por colegas
expositores masculinos como una muestra
pictórica y una de las voces más críticas fue la del mexicano José Reigadas
quien, preocupadísimo por la trascendencia otorgada a Hadid, no dudó en
denunciar la falta de rigor constructivo de sus proyectos. Reigadas confesó que
después de escucharla, su confusión fue tal que decidió poner sus ideas en
claro volviendo a las fuentes, esto es releyendo las obras de los grandes
maestros, entre ellos las 12 famosas máximas de F.LL.Wright destinada a los
jóvenes arquitectos, sobre todo la que decía que ningún trabajo es pequeño por insignificante que fuese y es tan digno
proyectar una catedral como un gallinero. Reigadas reflexionaba irónicamente
diciendo que si la Arq. Hadid construía un gallinero, las gallinas iban a poner
huevos cuadrados.
¿Discutida?
Claro, pero eso es propio de quienes experimentan nuevos caminos y producen
avances en las cosas. Años después, en 2004, con muy pocas obras acabadas, al recibir el Premio Pritzker confesó su inspiración en la arquitectura y los arquitectos
rusos. Zaha Hadid desafiaba la gravedad en sus proyectos y trabajó
obsesivamente con las curvas, sin importarle
que el diseño fuera para una estación de bomberos, un puente, una ópera o un
colegio. De estilo propio, mezclaba formas orgánicas y tal innovación
ha inspirado toda una nueva tipología de diseño, desde edificios hasta
muebles...
“Es una vergüenza que pensaran que mis diseños no se podían realizar. Resulta paradójico
que gracias a la gente que los ha desarrollado, he podido construirlos”
decía.
Titular de un Estudio de Arquitectura
en Londres contaba con un Equipo de renombrados Arquitectos de todo el mundo
que la asistían en su tarea creativa.
A estas alturas, cualquier proyecto de Zaha Hadid ocupaba las páginas de
la prensa mundial. En los 10 años siguientes Hadid concluirá varios proyectos
imponentes implantando su estilo futurista. Sus edificios sinuosos han
demostrado que es posible enfrentarse a la arquitectura desde otra sensibilidad
más tecnológica y menos angulosa.
Arquitectura líquida
Entre sus obras más célebres están la Ópera Guangzhou, en
China y el Centro Acuático de Londres, que fue construido para los Juegos
Olímpicos de 2012, ejemplo de cómo mezclar estética y
uso práctico. Inspirado por las
geometrías fluidas del agua en movimiento, crea espacios que reflejan los
paisajes de la costa del Parque Olímpico. Una cobertura ondulada se eleva a
partir del suelo como una onda, al mismo tiempo que describe el volumen de las
piscinas de natación y el buceo.
Concluimos
esta reseña de homenaje con algunas opiniones de reconocimiento como la de Norman Foster:
"Estoy devastado por la noticia de la pérdida
de Zaha Hadid y no puedo comprender la
enormidad de su fallecimiento. Pasé a ser muy cercano a ella como amigo y
colega manteniendo mi profundo respeto como la arquitecta de gran estatura y
significación global que era...
Creo que el triunfo de Zaha fue hacer realidad
sus bellas visiones gráficas y acercamiento escultórico hacia la
arquitectura, que tanto molestaba a algunos de sus críticos. Ella era una
persona de gran valor, convicción y tenacidad. Es raro encontrar estas
cualidades ligadas a un espíritu libre y creativo".
Arq.Adriana Isabel Pritz
31 Marzo 2016
Artículo publicado en la Revista Nosotros del Diario El Litoral de Santa Fe el 9 de Abril de 2016.



A Delia le agradó la publicación.
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